Culotauro se hizo virulento por narrarle el partido de Millonarios a su amigo ciego: “un cojo guiando a un ciego” Para Fabiola, estas experiencias no eran un intento de convertir a otros en creyentes, sino un testimonio personal que ofrecía como un mensaje de esperanza y fortaleza. Aclaraba que su https://zandermvtsv.blogofchange.com/33396704/fascinación-acerca-de-la-gorda-fabiola-sabados-felices